Cuando piensas en una boda en el mar, no necesitas más que un lugar mágico de la Costa Brava como Cala Llevadó, pequeño e ideal para una celebración familiar. Naturaleza por los cuatro costados, un entorno que a sus protagonistas Albert y Cristina que les permite recordar, volver a su infancia y sentir emociones únicas.
Cristina se preparó para el «sí quiero» en un rincón frente al mar con complementos que ponen la vista en sus antepasados, un tocador antiguo de sus abuelos, perfumeros y espejo de los años 50,… todo cargado de sentimientos para una ceremonia bajo un altar lleno de romanticismo con la brisa marina de fondo.
